jueves, 21 de mayo de 2009

Un fin de semana en Murcia (con Marlene Morreau) (II)

























Continúo en este punto con las crónicas de ese fin de semana inolvidable en la tierra de la ñora, la mona con huevo y las peluquerías donde se anuncia el arreglo del "chisme" (sic) a las señoras por 10 euros. Pelín caro, ¿no?

La Primera Comunión fue preciosa, Rocío estaba muy ilusionada y el coro era espectacular. Sus integrantes tenían unas voces maravillosas, pero la coreaografía no andaba muy acertada. El barítono acompañaba con movimientos un tanto raros de su ano las notas que iba cantando. Doble corchea, culo en pomba, sostenido en la menor, glúteos caídos, etc.

A la salida, fotos, felicitaciones y 32 grados a la sombra. El sol, en Murcia, te pentra la piel, te abrasa el hueso y la sensación de ser un trozo de panceta en una barbacoa portátil no te abandona hasta pasada La Gineta en el viaje de vuelta.

Luego a luego, a un bonito hotel cerca del colegio. El aperitivo nos lo sirvieron en un jardín que daba a una piscinas de esas de película, de agua rebosante en los bordes en un bucle sin fin.

¿Y quien estaba allí haciendose unas fotos? Exacto. La Morreau. Los clientes del hotel presentes en la piscina en ese momento o de paseo por los jardines del hotel seguramente necesitaron aplicarse unas friegas de Trombocid esa noche, dado el ataque de tortícolis provocado por seguir disimuladamente las evoluciones de la vedette por la piscina.

Superada la impresión de ver a semejante elemento desorejado, nos lo pasamos de miedo. El aperitivo y la comida, de 10. Y además, a los niños les pusieron un castillo hinchable, en el que acabamos saltando los mayores. Hasta Carmen, con su tripón de cinco meses, hizo botar a nuestro hijo. Por cierto, tiene un poco más de 13 semanas. Ministra, yo creo que es un ser humano, pero hasta que Vd. no nos lo diga, no nos quedamos tranquilos.

Al día siguiente nos volvimos a Madrid. Murcia, ¡qué hermosa eres sin Marlene!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué buena crónica, me parto de risa. Lo del chisme me ha dejado boquiabierta...... MARU